Un amor imaginario
I
A ti te he escrito un par de poemas
aun antes de conocerte
Ahora te conozco y has cambiado
y mis poemas, más que antes,
no dejan de ser inútiles.
He intentado asumirlo,
que vivo atado
sin embargo te veo,
y te creo esperando
rodeado de todas mis conjeturas
huido del titulo pero con el poder.
El de controlar nuestro espacio:
ya se la distancia que nos separa.
O mis ganas que no son pocas
sino tantas que ando con cautela
pues aun teniendo la corazonada,
no me confundas con cualquiera.
A mi me llamo tu risa
pero me convenció tu encanto.
Sabe dios que no me decido
no sé si te mereces estas letras
de quien ni es poeta
quizá si algo más contemporáneo,
más a mi siglo proxeneta.
Cuando no te conocía te describí
y te inventé a mi gusto
y de ahí aquel poema brutal
por quien aun llora el campo yermo
pero tu discurso ha cambiado
me hablas en un tono visceral
desde dentro moviendo tripas
desatando pasiones que no merecen
ser escondidas por dos corazones
Sé lo que dije, lo escribí
y sabe dios que en aquel entonces
no sabía que llegado el momento
mis palabras se volverían contra mí
No me acostumbro a esto,
al devenir de la vida,
sus dobles sentidos e ironía.
sus dobles sentidos e ironía.
Nunca hubiera dicho que yo
sería quien me devolviera
el valor de la inocencia,
de un cariño tranquilo
que no nace de la urgencia
sino de quien elige la paz.
Vuelvo a años inexpertos
y tengo miedo a perderlos.

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